Es impresionante ver como familias enteras, niños con sus padres o con solo uno de ellos, grupos de amigos, amigas, gente joven y no tanto... todos pasándolo la raja en las calles, tomándoselas, promoviendo, promulgando libertad.
En lo personal, se concreto algo que quería hace muuuucho tiempo: que mi marido me acompañara! Ricardo, con auspicio de Sebastian y Carla (compañeros de ruta que le prestaron una bici) quedo feliz! Fue sacrificado para él, llegó a la casa cansado después de la pega y a los 20 minutos estaba pedaleando junto a mi desde El Llano hasta Plaza Italia, donde era la junta. Doble merito para mi precioso! A parte de todo esto, hace 3 semanas llevé a mi hijo de 10 años a la Cicletada Patrimonial y también fue muy feliz... Al fin de cuentas, los dos, en diferentes momentos disfrutaron de la dicha de ser parte de algo histórico, importante (al menos para mi) y por sobre todas las cosas, compartieron conmigo algo que tanto amo.
Sigamos aportando y promoviendo la salud, el deporte, el cuidado con el medio ambiente! Hechos como estos merecen al menos un capitulo en los anales de la historia.
Aquí les dejo un mínimo testimonio de lo que vivimos todos anoche (vuelta en U en Tobalaba)... no es ni la décima parte de la energía que se produjo! :)
Un beso a todos y QUE NADIE PARE NUNCA DE PEDALEAR!